«Estudiar abre la cabeza para ver el mundo»

CORRIENTES (DIRECTV Liga de las Américas 2018) – Hay mandatos familiares a los que cuesta oponerse. Hay otros que se sobrellevan sin gusto y con resignación y otros más, por el contrario, que se asumen con placer y convencimiento. En este último grupo puede ubicarse a Javier Sáiz, el ala-pivote de Regatas Corrientes.


Hijo de profesionales, padre ingeniero electrónico y madre odontóloga, parecía imposible para Javier eludir la tradición de encarar una carrera universitaria. Sin embargo, con 18 años, lo que lo llevó a iniciar sus estudios fue que “la electrónica me fascina y tengo facilidad para estudiar. Empecé a estudiar ingeniería electrónica por gusto y con entusiasmo, porque me divierte”.

Claro que, en aquel entonces, Sáiz jugaba en Hindú de su Córdoba natal, que participaba en el Torneo Federal, la tercera categoría de Argentina. Aunque las exigencias deportivas eran menores, para el joven, de 2,06 de altura, significaba un esfuerzo físico y mental importante.

Cursaba a la mañana y después del mediodía. De ahí me iba a entrenar. Es exigente, a veces me quedaba dormido en clase… Aunque nunca lo sentí como una carga. Como venía de un colegio técnico, traía una formación que me facilitaba el estudio. Pero además, me gustaba estudiar”, dice el cordobés, que mantuvo ese ritmo durante dos años, en los que aprobó más de diez materias.

En medio de esa etapa, en 2013, le llegó la experiencia con la selección argentina en el Mundial U19 de República Checa. Allí estuvo, entre concentración y viaje a Europa, un mes sin poder concurrir a la universidad. Cuando fue a pedirle consideración a un profesor, este le respondió: “No puedo darte un permiso especial. En tu lugar, me dedicaría al basquetbol”. Saiz, porfiado, se esforzó y aprobó esa materia, a pesar del consejo desalentador del profesor.

Fue en 2014 cuando la situación comenzó a cambiar. El cordobés fue contratado por Regatas Corrientes para participar de la Liga Nacional. “En ese momento tuve que dejar de cursar en la facultad. Mis padres lo aceptaron, ya que entendieron que son posibilidades que se presentan en la vida. Me dijeron que probara con el básquetbol para ver cómo me iba. Que si quería estudiar, más tarde podría retomar la universidad”, contó Sáiz, quien tiene claro que la vida de un deportista es corta y debe aprovecharla.

Aún a distancia y a pesar de los entrenamientos en doble turno, siguió con la carrera de ingeniería y rindió tres materias más, para completar, hasta ahora, 15 de las 35 materias que le permitirían acceder al título profesional.

No obstante, las cosas se fueron complicando, porque Sáiz a sus compromisos deportivos en la Liga Nacional les sumó otro grato “problema”. Es que fue evolucionando y desde 2015 empezó a ser convocado a la selección nacional de mayores.

El jugador recuerda que “al principio pude rendir esas materias, de esas que no hacía falta que fuera a clase, como inglés o economía. Pero después se empezó a hacer imposible, porque hay materias en las que hay que presenciar la clase del profesor, materias muy técnicas que no se pueden hacer a distancia. Algunas yo igual las preparaba, estudiaba en mi casa, pero cuando llegaba la fecha de examen, estaba de viaje jugando en la Liga o concentrado con el equipo nacional y no podía dar el examen final. Por eso, hace dos años no puedo rendir materias”.

Sáiz acepta que no es común, en el deporte profesional, que un jugador siga una carrera universitaria paralela. “Te miran raro, no es algo normal en el alto nivel deportivo. Sin embargo, siempre sentí que mis compañeros lo valoraban y eso servía como estímulo”, reconoce.

Cuando ya había decidido apostar por el básquetbol, el jugador de Regatas tuvo su primera recompensa: una prometedora actuación en la AmeriCup 2017 con el equipo nacional de Argentina. “Fui a la selección sabiendo que tendría un rol muy limitado, pero la lesión de Scola me dio mayor protagonismo del esperado. Eso me avivó las ganas de seguir progresando”, recuerda.

A Sáiz se le reconoce una clara inteligencia para ubicarse y aprovechar descargas cerca del tablero. ¿El estudio tendrá algo que ver con eso?

El jugador no tiene dudas: “Estoy convencido que eso ayuda. Estudiar abre la cabeza, no solo para el deporte, no para la vida, para ver el mundo. No sé cuánto influye, pero creo que me favorece. Soy una persona racional y bastante estructurada, algo que parece acorde a alguien que estudia ingeniería. No es común ver un ingeniero bohemio…”, dice, entre risas.

Del análisis matemático en la universidad, Sáiz pasó al análisis estratégico del básquetbol. “Ver partidos conmigo no es muy divertido. Me interesa mucho más la táctica del juego que el partido en sí”, advierte.

Con 7,5 puntos y 5,5 rebotes en la Liga de las Américas y un presente alentador en la Liga Nacional de Argentina, Saíz igualmente se hace tiempo para estar ligado a la electrónica. El lo cuenta: “Mi papá fabrica tableros electrónicos deportivos. Yo me encargo de desarrollar el programa de las consolas de mando. El deportista profesional tiene horas libres en el día, yo las aprovecho en algo que me gusta mucho, como la electrónica, y ayudo a mi papá. Trabajamos en conjunto”.

A pesar de su deseo de continuar con el estudio, Sáiz no se anima a asegurar que retomará la universidad cuando termine su carrera deportiva. Lo que sí asegura es que “tuve que elegir entre dos opciones que me gustaban mucho: la electrónica y el básquetbol. Por ahora estoy conforme con la decisión que tomé”.

Por Alejandro Pérez, prensa FIBA

noticias

 
Nuevo servicio Adj: Paula Amiano, nutricionista deportiva
La alimentación es uno de los puntos más importantes en la vida profesional de los jugadores y en los últimos años se han dado pasos adelante concientizando a los atletas sobre el valor que tiene este punto en el rendimiento. Para ello, desde AdJ, invitamos a Paula Amiano, nutricionista deportiva vinculada con el básquet, a sumar su conocimiento para nuestros socios. 
Paolo Quinteros: “Quiero ayudar a los más jóvenes y aportar mi experiencia desde la AdJ”
Es uno de los símbolos de la Liga Nacional, identificado hace años con Regatas de Corrientes, respetado por sus pares, ejemplo para muchos. Paolo Quinteros, con 42 años, no sólo arrancó la temporada en búsqueda de un nuevo título, sino que a la vez se esfuerza por completar la carrera de Martillero Público y formalmente se incorporó a la AdJ como Secretario de la institución.
¡Éxitos para todos en el inicio de una nueva Liga Nacional!
Desde la Asociación de Jugadores enviamos nuestros mejores deseos para todos los que trabajan en la competencia, especialmente a los JUGADORES de los 20 equipos. Celebramos el inicio de una nueva temporada.
El «profe» Bastarrica y las claves para el jugador en pretemporada
El arranque del trabajo en los clubes de cara a nuevos desafíos siempre genera grandes expectativas, motivaciones renovadas. Sin embargo, las exigencias en las pretemporadas son fuertes y se sienten. Hablamos con el preparador físico de San Lorenzo para que nos de algunas claves: entrenamiento, prevención de lesiones, cuidados, recuperación y mucho más.
Asamblea AdJ: se designaron nuevas autoridades
Se llevó a cabo la Asamblea General Ordinaria de la Asociación de Jugadores donde quedó conformada la nueva Comisión Directiva y se aprobaron las presentaciones de Memoria y Balance de los años 2019 y 2020. Diego Prego fue designado Presidente de la AdJ y Paolo Quinteros será el Secretario.
Lautaro Cisterna, el básquet entre el estudio y el trabajo
Lautaro Cisterna es uno de los referentes del básquet capitalino con paso por varios clubes jugando el Torneo Federal y siendo protagonista en cada temporada. Con 26 años, el actual base de Vélez, se esfuerza por mostrar su mejor versión en el deporte además de multiplicarse para estudiar y trabajar. "Soy un convencido que con esfuerzo se puede hacer todo".